Son alojamientos para personas mayores que por diferentes motivos no pueden seguir viviendo en sus casas. Las viviendas son individuales o dobles, con equipamientos independientes que aportan un ambiente hogareño y con algunos servicios comunes. El equipo profesional atiende durante algunas horas al día y ayuda a que cada persona mantenga su autonomía, sus capacidades y su proyecto de vida, favoreciendo también la relación con las familias, las amistades y comunidad.
Personas de 65 años o más que tengan reconocido grado 1 de dependencia.
Las plazas se asignan según la disponibilidad. Las personas no pueden elegir el centro.
En el Servicio Social de Base que corresponde al domicilio.
La trabajadora social valora si el recurso solicitado es necesario y adecuado.
El precio del recurso se establece cada año en la Ordenanza Fiscal 8.3.
Ubicación y contacto de los apartamentos tutelados.
Si la información de la página no responde a sus necesidades informativas, solicítela a través del Buzón Ciudadano.