"No las alimentes. No lo necesitan. Por una buena convivencia". Este es el mensaje con el que el Ayuntamiento pretende concienciar de la importancia de cambiar ciertos hábitos de la ciudadanía en relación con las palomas.
Y es que, en muchas ocasiones, ponemos a disposición de estas aves gran cantidad de alimento. Esto favorece su crecimiento poblacional de forma desproporcionada y, en consecuencia, crea un desequilibrio con otras especies animales y con las personas que habitan en la ciudad.
Las palomas y en general las aves son parte de nuestro patrimonio natural y proporcionan a la sociedad un conjunto de beneficios y servicios.
Su alimentación natural consiste en granos y semillas; otro tipo de alimento (pan, gusanitos, etc.) puede perjudicar su salud. Además, los restos de comida en la vía pública pueden promover la proliferación de roedores y otros animales.
Dar de comer a las palomas es romper el equilibrio natural que hace aparecer las molestias e insalubridades por acumulación de excrementos y plumas, ruidos, etc. Además, las heces ocasionan importantes daños en monumentos y edificios de la ciudad, con el consiguiente perjuicio cultural y económico.
Las palomas pueden ser vectores de microorganismos y parásitos transmisores de enfermedades, especialmente en situaciones donde se producen contactos estrechos con las mismas.
Las personas tenemos responsabilidad en el cuidado de todos los seres que viven en nuestra ciudad, tu colaboración es necesaria.
Alimentar las palomas en la vía pública supone una infracción: Ordenanza municipal reguladora de la protección y tenencia de animales (BOTHA, nº1 de 03/01/2014)
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