Aunque desde los servicios sociales no se tiene competencia en vivienda, se intenta apoyar las personas y familias para que no pierdan el alojamiento en el que viven. Igualmente, se facilita alojamiento a personas que no tienen vivienda o no es adecuada.
Orientación y ayuda a las personas y familias para que con la información adecuada, sus propios recursos y apoyo profesional conserven la vivienda.
Además de optimizar los recursos propios, se pueden poner en marcha: apoyo educativo individual y grupal para mejorar la capacidad de organización de los gastos domésticos; asesoramiento para reducir el gasto en luz y gas; valoración de vulnerabilidad a solicitud del Juzgado u otras entidades en procesos de desahucio; ayudas económicas; coordinaciones con las entidades que gestionan la vivienda.
¿Dónde se puede pedir más información?
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