GeoVitoria no funciona sin javascript.
"El ladrón entró al bar y se preparó unos pintxos, comió patatas y bebió"
Beatriz Corral 7 junio, 2026
Los bares de El Prado y la Florida han sufrido 5 robos y su responsable denuncia el incremento de estos delitos en la hostelería. A cara descubierta, mirando a la cámara o aprovechando para picar y beber algo. Así se han comportado algunos de los ladrones que, en poco más de tres meses, han entrado varias veces en las terrazas de La Florida y en la cafetería de El Prado.
Desde febrero, nada menos que en 5 ocasiones los cacos han visitado ambos establecimientos. Y todos ellos diferentes. Una oleada de robos que ha provocado el hartazgo de su responsable. Mario Blanco, quien gestiona ambos establecimientos, denuncia el incremento de estos delitos que sufre la hostelería de Vitoria-Gasteiz.
"Cada 7-10 días, es habitual que algún hostelero cuente que ha sufrido un robo, lo que genera una sensación de inseguridad muy grande", explica Blanco. En su caso, los primeros fueron los locales ubicados en el parque de La Florida. Entraron una vez en cada uno.
Después, la acción se trasladó al bar del parque de El Prado. Donde se ha multiplicado por tres. La más reciente, hace apenas unos días. Esa noche, el ladrón entró "a patadones" y "se cargó 4 cristales, algunos de ellos encajando un cuchillo en las ranuras hasta que cascaron".
En la penúltima, "el ladrón entró hasta la cocina, se preparó unos pintxos, comió patatas y bebió". Un 'modus operandi' que asombra al hostelero: "Hace años, si entraba alguno, intentaban esconderse y taparse con la capucha. Ahora parece que van de vacile, riéndose de nosotros, solo les falta saludar a cámara".
Una cortadora, botellas, queso, cuchillos, sartenes...
También le llama la atención el cambio de hábitos en los amantes de lo ajeno. Antes se llevaban el dinero, pero es cierto que cada vez son menos los negocios que dejan por la noche las ganancias en metálico obtenidas durante la jornada.
Así que los ladrones arramblan con lo que pillan a su paso, desde objetos a comida. Da igual. Todo vale. "El cuarto", Blanco ya cataloga lo ocurrido según el número del robo sufrido, "cogió una cortadora, 15 botellas de alcohol, una barra de queso, cuchillos, sartenes...". ¿Y cómo lo transportó? "Lo metió todo en 7 bolsas de basura y estas en dos cubos de basura grandes, de los de ruedas, que tenemos", narra el también DJ.
No menos curiosa tuvo que ser la estampa del quinto, que se apoderó del cajón (cada vez mas habitual en los establecimientos) que devuelve los cambios a la clientela. Un aparato que ronda los 9.000 euros y, con facilidad, "pesará unos 40 kilos". A la mañana siguiente, lo encontraron abandonado en mitad del parque y con huellas de sangre del presunto ladrón.
Personas reincidentes
"La Policía, que me ha confirmado que hay más robos, ha tomado muestras y, si dan con él, las compararán", detalla Blanco. No es muy optimista sobre el resultado. "Tienen las denuncias y las imágenes, que reparten a las patrullas. Si les cogen, van al juzgado y allí ya, según el delito, si es hurto o robo, la cuantía monetaria o la solvencia del ladrón, pues la cosa se queda ahí, sin más", resume con impotencia obvia.
Y vuelta al ruedo. Sabe de lo que habla. "Como han quedado grabados en las imágenes de las cámaras de seguridad de los locales, entre los hosteleros vemos que son personas reincidentes de otros sitios. Algunos han robado, otros merodean. No sabemos si van dándose el aviso o qué", asegura.
Ese conocimiento ha generado enfado, indefensión y preocupación entre el sector. No solo por "lo desagradable de, cada poco tiempo, encontrarte con un episodio de este tipo", sino porque entre el personal y los responsables de los negocios hay cierto temor.
"Al final, la gente está hasta con miedo por si alguien, al salir del local, les sigue o controla, por si llevaran algo", indica el hostelero.
Por no hablar de lo que implica de cara a los seguros. "El último robo nos ha hecho daño, son uno destrozos muy grandes", reconoce Blanco. Otros "nos han roto la impresora, tirado el monitor...". Y de todo ello hay que dar parte, lo que implica que las compañías toman nota y, de cara a las renovaciones, pasan la factura en la nueva cuota.
Sea como sea, quien paga el pato es el hostelero: "Tenemos cámaras, alarmas... No sabemos cómo actuar o qué más vamos a tener que hacer. Es que no podemos hacer nada".
U.m 07/06/2026 23:33:24
En cumplimiento con el Reglamento General de Protección de datos (RGPD), se puede consultar la política de privacidad del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz que tiene como finalidad dar a conocer las condiciones que rigen la recogida y tratamiento de datos personales tanto online en este sitio Web y en cualquiera de sus subdominios, microsites y/o aplicaciones móviles, como offline.