Los dulces vitorianos tienen muy buena reputación en España
y en América desde el siglo XVIII, principalmente sus chocolates,
confituras y mermeladas.
En el centro urbano están ubicadas varias
pastelerías con tradición centenaria, como Sosoaga, abierta desde 1868, Goya
o La
Peña
Dulce.
Además de las pastelerías, otros establecimientos con mucha
historia son Victofer (conservas artesanas de productos de primera calidad)
o los Cafés Eguía.