Vitoria-Gasteiz es una ciudad hecha a escala humana.
Las características que mejor la definen son la importancia que concede al medio ambiente, la peatonalización de amplias zonas céntricas, una variada oferta cultural, su dotación de servicios públicos (centros cívicos) y equipamientos deportivos, que la convierten en una ciudad pensada y diseñada para vivir.