La imagen más característica de este parque se descubre al acercarnos desde la ciudad: la amplitud de las campas, en primer plano, interrumpida al fondo por la silueta de la Casa de la Dehesa y la rotundidad del cerro de Olarizu.
Las campas o dehesa de Olarizu es el lugar donde antaño pastaba el ganado que abastecía las carnicerías de la ciudad. En la actualidad este espacio conforma una extensa área verde, en la que los viejos y abundantes olmos, atacados por la grafiosis, han sido sustituidos por hayas, álamos, robles y arces, entre otras especies.
El alto de Santa Cruz de Olarizu o Kutzemendi es un pequeño cerro de 709 m de altitud desde cuya cima puede observarse una magnífica panorámica de la ciudad y del conjunto de la Llanada Alavesa, en un primera plano y, al fondo, las siluetas de las cumbres que flanquean la comarca, con el Gorbea como punto más elevado. Sus formas suaves en el sur y la fuerte pendiente al norte le proporcionan un curioso aspecto. Sobre su cumbre se erige una gran cruz de hormigón armado de 10 m de altura.